     El teniente Powers se encontraba a la cabeza de una columna de catorce tanques recin reparados. Haban sido enviados al frente en respuesta a los rumores existentes sobre una ofensiva alemana, y se estaban acercando ya a la avanzadilla de Kampfgruppe Peiper. Powers no tena forma de saber si los tanques funcionaran. Deba averiguarlo en combate.
     Pronto se encontr frente a los tanques alemanes. Marchaban por una estrecha carretera cuando se encontraron con una columna de tanques a unos 150 metros. En una situacin como esta, el primero que dispara gana. Powers efectu el primer disparo; ste impact sobre la torreta del Pantera y se incrust en el cuerpo del vehculo, prendiendo fuego el tanque.
     A continuacin se present un Tigre. Powers efectu nuevamente el primer disparo, pero no consigui ni siquiera abollarle. Esta vez la distancia de tiro era mayor y, no se sabe cmo, el Tigre fall en su respuesta; una suerte, porque cualquier impacto del potente can del Tigre habra significado con seguridad la destruccin del Sherman de Powers. Desgraciadamente, el can de Powers se atasc, dejndole en una posicin ms que embarazosa. Todava no haba conseguido salir de la carretera para ocultarse. De nuevo el can de 88 mm del Tigre abri fuego, y nuevamente err el disparo. Entonces, dispar el antitanque situado tras el Sherman de Powers y el Tigre qued envuelto en llamas.
     En este momento su artillero ya haba conseguido desbloquear el can, y continuaron al encuentro de un Pantera. Una vez ms, el artillero de Powers hizo fuego, acertando sobre el oponente. Los tanques alemanes restantes huyeron.
/Combate entre tanques
     Los tanques no son los invulnerables monstruos de hierro que presenta Hollywood. Como definira un soldado de caballera acorazada, un tanque es como una trinchera invertida. Te encuentras al descubierto, donde todo el mundo puede dispararte.
     Se est verdaderamente prisionero dentro de un tanque. Para reducir peso, el espacio se aprovecha al mximo. Su dotacin debe apretujarse en su interior. Cuando se dispara el can, el retroceso enva ste hacia la parte posterior de la torreta, de forma que puede romperse fcilmente un brazo o una pierna de sus ocupantes.
     Se est ciego en el interior de un tanque. Por razones obvias no hay ventanas, sino pequeas troneras para el conductor y el artillero. Un soldado enemigo puede situarse justo delante del tanque sin que haya forma de detectarlo. El comandante debe sacar su cabeza por la escotilla superior para mirar a su alrededor.
     Se supone que el blindaje de un tanque debe impedir que penetren las balas, metralla, y otros elementos. Pero si el impacto recibido es lo suficientemente potente, el proyectil penetrar el blindaje y se introducir en su interior. En este caso, el blindaje se convierte en un arma de doble filo, puesto que no deja escapar la accin de la explosin; el enorme calor producido y los fragmentos del blindaje perforado se expanden por el interior del tanque destruyendo todo a su paso. Si alguno de los ocupantes es lo suficientemente afortunado como para no morir a causa de esta tormenta de metal, debe abandonar el vehculo inmediatamente, ya que los fragmentos incandescentes pueden prender fcilmente, y un tanque lleno de combustible, lubricantes y municin, se incendia pavorosamente. Demasiado frecuentemente las escotillas de escape se encuentran bloqueadas, y la tripulacin queda carbonizada en su interior. Un testigo dijo haber visto un puzzle de restos humanos esparcidos por el interior de un tanque quemado, atrayendo una horda de moscas multicolores./