     A las 3:30 pm del 19 de diciembre el coronel George Descheneaux se encontraba a punto de superar su enclavamiento. Esa misma maana sus hombres haban iniciado su avance hacia Schonberg y se haban logrado buenos progresos iniciales, obligando a los alemanes a retroceder en sus posiciones. Haban recibido el comunicado por radio de que la Divisin Acorazada 7 vena en su refuerzo, y que se les proporcionaran suministros por aire en pocos das. Los hombres lucharon con renovada esperanza.
     Pero los tanques que llegaron hasta sus posiciones no eran americanos. Se trataba de grandes tanques alemanes ante los cuales sus hombres no tenan apenas defensa. Ahora que los alemanes haban localizado su posicin, estaban enviando ms blindados y fuerzas de infantera para estrechar el cerco. El avance se detuvo y sus hombres tuvieron que atravesar una autntica muralla de fuego enemigo. No podan ya dar ni un paso ms.
     El prometido suministro areo no lleg a recibirse nunca. En principio se esperaba recibirlo para el da 17, y ms tarde para el 18. Estbamos ya a 19 y todava no se haba recibido la ayuda prometida. Los hombres del 422 empezaban a pensar que se les haba dejado abandonados. Eran las 3:30 de la tarde y se encontraban ocultos en un bosque, situado aproximadamente a dos kilmetros al Este de Schonberg. Los alemanes se estaban acercando a sus posiciones y haciendo caer fuego artillero sobre ellos. Los proyectiles caan sobre las copas de los rboles produciendo una autntica lluvia de metralla sobre los soldados all cobijados; ni las trincheras ofrecan proteccin suficiente. Los hombres de Descheneaux iban a ser aniquilados sin remisin. No quedaba comida, ni agua, ni medicinas, y escaseaba la municin. Decidi que ya haban resistido todo lo que les era posible. Una bandera blanca onde en lo alto de la colina.
     Esta fue la rendicin ms grande de fuerzas americanas desde Bataan. 8000 americanos fueron capturados por el enemigo.
/Prisioneros de guerra
     La convencin de Ginebra estableca que los prisioneros de guerra deban ser tratados en la misma forma que los soldados del propio ejrcito que los haba capturado, so pena de ser necesario para mantener su seguridad. Deban recibir cuidados mdicos adecuados. Deban ser alimentados de la misma forma que las tropas de retaguardia de la nacin que los alojara. Haba restricciones en cuanto a la naturaleza y cantidad del trabajo que se les poda encomendar.
     Despus de todo, el trato que los alemanes dieron a los prisioneros americanos puede calificarse de correcto. Sin embargo, muchos americanos lo encontraron brutal, en gran medida porque los alemanes trataban a sus propias tropas de esta forma. La sentencia de muerte era de amplia aplicacin en el ejrcito alemn; los castigos corporales de varios tipos eran tambin usuales. Esto result bastante duro de admitir para aquellos hombres acostumbrados a la ms tolerante disciplina americana.
     Otro problema lo planteaba la comida. A las tropas de retaguardia alemanas se les proporcionaba 1,5 Kg de comida al da, la mitad de la cual estaba constituida por pan de centeno. Haba poca carne, verdura y productos perecederos. La dieta era demasiado rica en hidratos de carbono, al estar constituida por pan, patatas y judas.
     Los prisioneros de guerra alemanes, por el contrario, encontraron que su vida como prisioneros de guerra americanos era verdaderamente envidiable. Tomaban helado una vez por semana (los helados estaban reservados a las raciones de los oficiales alemanes de retaguardia). Fueron tratados con mucha mayor dignidad y respeto que el que nunca antes haban recibido en su propio ejrcito. A menudo trabajaban en granjas, y parecan disfrutar al aire libre gozando de una relativa libertad. Un prisionero fugado se dirigi a Chicago y se estableci all. No haba razn para volver a casa./