     En la maana del 26 de diciembre Josephine Theil despert sobresaltada por el estruendo de las bombas que estallaban a corta distancia. Saba que la casa en la cual se encontraba no dispona de stano y eso resultaba peligroso en un bombardeo. Por ello, meti a sus dos pequeos en un cochecito y sali desesperadamente de la casa en busca de un abrigo seguro. Haba varios refugios antiareos en Wiltz. Se dirigi hacia el situado en el stano de la oficina de correos, pero se haba convertido en centro de mando de los alemanes, por lo cual se le indic que se marchara de all. Aunque trat de convencer al sargento para que le dejara permanecer all hasta el final del bombardeo, sus ruegos fueron intiles.
     De nuevo en la calle, se dirigi hacia la casa de unos amigos que saba que disponan de stano. Le result difcil empujar el cochecito sobre las aceras cubiertas de cascotes. Un amigo corri hacia ella gritndole para que se apartara de la calle. Sin embargo, ya era demasiado tarde; un cazabombardero pas sobre sus cabezas y lanz una bomba en sus proximidades. Un segundo aparato vol directamente sobre ellos haciendo fuego con sus ametralladoras. Los soldados alemanes que se encontraban cerca de ella corrieron; algunos cayeron. Entonces, pudo ver a un tercer aparato dirigirse hacia ella, descendiendo como una ave de rapia. Se detuvo horrorizada en mitad de la calle y grit. Los nios lloraron tambin. Se arrop con el abrigo de su amigo y crey haber llegado al final de sus das.
     No sucedi nada. El avin pas por encima de ella sin disparar sus armas. Puede que el piloto reconociera a una madre con su cochecito de nio. Josephine y su amigo se dirigieron al stano situado bajo la calle.
/Ataques areos
     Las reas de retaguardia de un ejrcito no estn despobladas; tienen actividad. las unidades de combate se desplazan de un lugar a otro. Los oficiales al mando se mueven en vehculos habilitados al efecto. Los correos van de un sitio para otro. Los vehculos de suministro transportan toda clase de material militar. Durante los periodos de calma no puede apreciarse gran actividad en las zonas de retaguardia, pero durante una gran ofensiva como la batalla de Bulge las carreteras aparecan plagadas de vehculos.
     Estos vehculos de transporte se convierten en blanco fcil para los cazabombarderos que rondan la retaguardia. Las unidades de primera lnea disponen de vehculos armados que resultan difciles de destruir, y tambin de bateras antiareas que les permiten defenderse. Las unidades de primera lnea pueden permitirse el lujo de ocultarse en los bosques durante el da. Sin embargo, la suerte de las tropas de retaguardia es diferente. Viajan en vehculos no acorazados fciles de batir con fuego de ametralladora. Las unidades de retaguardia raras veces disponen de defensas antiareas adecuadas. Adems, no pueden permitirse el lujo de guarecerse en refugios durante el da y viajar por la noche.
     Cuando se despejaron los cielos el 23 de diciembre, la aviacin celebraba una gran victoria. Las carreteras de retaguardia aparecan repletas de restos de vehculos alemanes de todas clases; no haba dado tiempo a dispersarlos o dirigirlos hacia abrigos seguros. Durante los cuatro das siguientes, los cazabombarderos aliados castigaron fuertemente el sistema de suministros alemn.
     Los efectos de este ataque se dejaron sentir por todo el frente. Fue preciso retrasar o cancelar las operaciones ofensivas. Los refuerzos no consiguieron llegar a tiempo. La gran ofensiva alemana se vio obligada a remitir por imposicin de los cazabombarderos./