     "Soo, soo!" grit Johann Wimpel. Uno de sus caballos mostraba su miedo ante un camin en llamas. Sus ojos estaban desorbitados, sus narices se agitaban, e intent apartarse del camino llevando consigo el carro de municiones fuera de la carretera. "Soo, soo, nena!. Buena chica!". Wimpel se movi con precaucin, colocndose entre la yegua y el camin en llamas. El contacto de su mano calm momentneamente al animal pero, casi al momento, se marchaba hacia adelante nerviosamente.
     Wimpel camin a su lado tratando de calmar al animal. "Este no es lugar para ti, verdad?. Dudo que hayas tirado alguna vez de un arado. Mira, este tampoco es lugar para m. Soy un viejo granjero, no un soldado. Sabes?. Me ocup del suministro de caballos durante la primera guerra. Aqu estoy otra vez ahora".
     Wimpel se detuvo. El animal hizo lo mismo tambin, y comenz a mirarle con sus grandes ojos oscuros. "No, seorita, tu y yo deberamos estar arando la tierra y no tirando de este trasto a travs del barro". Comenz a caminar de nuevo cuando un sonido distante lleg hasta sus odos. Se llev las manos a la cabeza y, sbitamente, algo cay del cielo. Acababa de estallar una bomba a 30 metros de l. Proceda de la artillera de largo alcance de los americanos; haban establecido la carretera como objetivo y estaban dejando caer sobre ella una salva de proyectiles. Cayeron ms bombas, grandes proyectiles de 155 mm. Los caballos relinchaban de dolor y terror. Al momento se detuvo el fuego. Wimpel se levant pesadamente del barro y observ los daos. Su pequeo carro de suministros haba quedado destrozado; la mitad de los caballos haban muerto o agonizaban, y el resto haba escapado. Su fiel amiga permaneca tendida sobre la carretera con el abdomen abierto a causa de la metralla. Relinch dbilmente cuando vi a Wimpel.
     "S, seorita, t y yo deberamos haber estado arando la tierra". Seguidamente, cerr sus ojos.
/Caballos
     El ejrcito alemn de la II Guerra Mundial fue el promotor de la guerra mecanizada. La Blitzkreig (guerra relmpago), el tanque y el cazabombardero Stuka fueron los bastiones de la Wehrmacht. Sin embargo, esta misma Wehrmacht tena gran confianza en los caballos para el movimiento de suministros y piezas de artillera. Los alemanes dispusieron de ms caballos en la batalla de Bulge que de vehculos mecanizados. Un solo regimiento de artillera de 2500 hombres empleaba cerca de 2300 caballos. De todo el ejrcito alemn slo las divisiones Panzer se encontraban totalmente motorizadas; las unidades de infantera y artillera empleaban los caballos de tiro para el transporte pesado. Por esta causa las divisiones de infantera alemanas se movan con mayor lentitud que sus homlogas americanas, requiriendo mayor tiempo de utilizacin de las carreteras, causando as mayores atascos.
     Los caballos aportaban algunas claras ventajas para el ejrcito alemn. No gastaban gasolina, lo cual sirvi de gran ayuda al Tercer Reich sobre todo hacia el final de la contienda. Los caballos podan alimentarse fcilmente con las disponibilidades de heno locales. No tenan costo alguno; los alemanes se limitaron a robar caballos en las poblaciones ocupadas. Adems, mientras pocos jvenes alemanes saban conducir un camin o un tanque, la mayora saban montar a caballo.
     El ejrcito americano, por el contrario, no utiliz caballos; la razn poda encontrarse en el flete martimo de los mismos. Todos los suministros para el ejrcito americano tenan que atravesar el Atlntico en barco. Se requera un gran nmero de barcos para transportar las mercancas y resultaba difcil encontrar espacio a bordo. Los caballos precisan alimentacin especial y sta requiere un gran espacio de almacenamiento. La gasolina para abastecer a los camiones y tanques requera mucho menos espacio. Por ello, los americanos decidieron no emplear caballos desde su misma entrada en el conflicto./