     El sanatorio de St. Eduoard era un gran edificio de piedra de cuatro plantas situado al Oeste de Stoumont. Su posicin privilegiada y slida construccin lo convertan en fortaleza - en apariencia - confirindole importancia militar por ambas partes, tanto para las SS de Kampfgruppe Peiper como para los americanos. Al acercarse los hombres de Peiper a Stoumont, un pequeo destacamento de americanos ocupaban el sanatorio. Los ocupantes civiles (alrededor de 250 ancianos, convalecientes y nios, todos al cuidado del padre Hanlet y algunas monjas) se refugiaron en los stanos.
     Pronto comenz el fuego. Los alemanes atacaron y, luchando cuerpo a cuerpo y habitacin por habitacin, mataron o capturaron a todos los defensores americanos. Los civiles se mantuvieron refugiados en el stano mientras se luchaba ferozmente en los pisos superiores. Algunos soldados llegaron a entrar en el stano, pero no se produjeron disparos.
     Unas horas ms tarde los americanos contraatacaron. De nuevo la lucha se desarroll habitacin por habitacin; expulsndose en esta ocasin a los alemanes. Al da siguiente, un tanque alemn lleg al sanatorio e hizo fuego a travs de sus ventanas. Una vez ms el edificio cambi de manos. Esta vez un americano, oculto en una construccin anexa al sanatorio, solicit la ayuda de la artillera. Durante horas la artillera americana castig el edificio. Con cada impacto, las vigas crujan y dejaban caer polvo de yeso sobre los aterrorizados civiles.
     Al atardecer del da 22 los ltimos hombres de las SS fueron desalojados, y el padre Hanlet subi del stano para quedarse boquiabierto ante el "colador" en el cual se haba convertido su sanatorio. Los rayos de luz penetraban en curiosos ngulos; los cadveres estaban esparcidos por el suelo. Pero ninguno de los civiles refugiados en el stano haba resultado herido en los tres das que dur la batalla.
/Lucha cuerpo a cuerpo
     La lucha cuerpo a cuerpo es la ms horrible en que puede verse envuelta la infantera, por lo cual es temida y odiada por todos los soldados. Dada la corta distancia, el combate se convierte en una sucesin de violentos encuentros con el enemigo, en los cuales reacciones casi instintivas separan la vida de la muerte. Los defensores tienen ventaja sobre los atacantes; pueden esconderse y esperar, listos para disparar sobre cualquiera que entre por una puerta o ventana. Sin embargo, la situacin del defensor es desesperada; se encuentra atrapado y, una vez que sea localizado, probablemente morir.
     Existe un procedimiento establecido para entrar en habitaciones o casas presumiblemente ocupadas por el enemigo. Slo se requieren dos o tres hombres (permaneciendo el resto de los soldados resguardados). Primero, se lanza una granada a la habitacin a travs una puerta o ventana. Al or la explosin, los atacantes irrumpen violentamente en la habitacin disparando.
     La granada puede slo ocasionalmente matar o herir gravemente a los defensores, que habitualmente se parapetan tras los muebles y puertas. El propsito de la granada es forzar a los defensores a ponerse a cubierto, para distraer su atencin de la puerta unos instantes, el tiempo justo para que los atacantes penetren en el interior.
     Las armas ideales para realizar esta labor son la granada y la metralleta (tambin llamada subfusil). El pesado fusil de infantera resulta lento y poco apropiado para estos asaltos. Los lanzagranadas se emplean tambin, en ocasiones, para atacar edificaciones a las cuales es difcil acercarse./
