     Fred McCollum, Joe Hollenbeck, Tim Buchanan, y Chris Higgins estaban detenidos en Trois Ponts con una tanqueta averiada y un can antitanque de 57 mm, cuando un oficial del Batalln de Ingenieros 51 se dirigi a ellos. Quera su arma para un puesto de carretera.
     Colocaron la pieza en las proximidades de un paso subterrneo frente al puente principal. El oficial de ingenieros estaba cableando el puente con lo que pareca una tonelada de potentes explosivos. Deseaba disponer de mas tiempo para efectuar su trabajo. Tres de sus hombres distribuan minas por la carretera a unos cientos de metros puente arriba.
     De repente, los que colocaban las minas bajaron corriendo por la carretera, gritando desesperadamente, "Tanques!. Tanques!". Los cuatro artilleros los vieron correr y llevarse las manos a la cabeza. La unidad entera estaba amenazada. Los tres hombres alcanzaron el puente y hablaron atropelladamente con el oficial, que comenz a dar rdenes buscando una solucin.
     "Que mala suerte...!" comenz a decir Hollenbeck, cuando oyeron un gran estruendo. Asomndose por encima del terrapln, pudieron ver un can que se acercaba a ellos. Sus ojos se abrieron cada vez ms a medida que el enorme tubo se haca ms y ms grande, y todava no poda verse la coraza del tanque. Cuando por fin apareci el armazn del mismo, los cuatro artilleros quedaron atnitos.
     El tanque no poda verlos; se mantuvieron a la espera hasta que alcanz el paso subterrneo, disparndole al tenerlo a tiro. La torreta salt en pedazos y el tanque se detuvo, bloqueando totalmente la carretera. Entonces comenzaron a maniobrar los otros tanques, para intentar disparar a la oculta arma atacante. Durante quince minutos los cuatro artilleros permanecieron inmviles. Entonces vol el puente situado tras ellos. Un momento despus, un tanque Tigre los localiz y mand a Buchanan, Higgins, Hollenbeck, y McCollum a la eternidad.
/Voladura de puentes
     Los puentes ocupan un lugar importante dentro de las operaciones militares. Dado que emplean mucho material, los ejrcitos modernos deben desplazarse por carretera. Las carreteras cruzan los ros por medio de puentes. Si se destruye un puente, se inutiliza la carretera y se detiene el avance enemigo.
     Sin embargo, existe un problema: cmo se sabe si se est volando nuestro puente o el del enemigo?. Si el enemigo viene por una carretera y se vuela un puente delante de l, se le detiene. Pero, qu sucede si se hace demasiado pronto, atrapando vehculos de nuestro bando al otro lado del puente?. O lo que es peor, qu sucede si el enemigo no tiene la intencin de cruzar el puente y ste se vuela, privando a nuestras propias tropas de la posible utilizacin del mismo?.
     Slo hay una manera de resolver estos problemas: preparar la demolicin del puente, esperar hasta el ltimo momento, y volar el puente cuando el enemigo se acerque. Si se vuela el puente justo cuando comienza a cruzarlo el primer tanque nadie podr acusarnos de actuar precipitadamente.
     Desde luego, si se comete algn error de cableado no se dispondr de tiempo para solucionar el problema. Se dispone de una nica oportunidad para volar el puente, y este tipo de errores son frecuentes. Despus de todo, los soldados que colocan las cargas son jvenes y con poca experiencia, disponen de muy poco tiempo y trabajan a veces bajo el fuego enemigo. Puede uno asombrarse, entonces, de que casi el 10% de las demoliciones de puentes en combate no tengan xito?.
     La voladura del puente slo retrasa el avance enemigo. Todos los ejrcitos disponen de unidades de pontoneros. Dependiendo de la anchura del cauce del ro y de la altura de las orillas, los ingenieros pueden desplegar un puente improvisado en un plazo de 6 a 24 horas./
