     Al amanecer del 17 de diciembre, el Coronel Friedrich A. Freiherr von der Heydte observ el lamentable resultado de la Operacin Hohes Venn. Este lanzamiento de paracaidistas estaba previsto para el 16 de diciembre, pero se demor cuando la gasolina que deban utilizar los camiones para llevar a los paracaidistas al aerdromo fue requerida por otra divisin.
     El lanzamiento tuvo lugar 24 horas despus, pero todo sali mal. El denso fuego antiareo rompi la formacin de los aeroplanos de transporte, desperdigndolos por todas las Ardenas. Los paracaidistas alemanes cayeron sin ningn control. Los fuertes vientos agravaron la situacin, causando numerosos percances al tomar tierra. El Coronel von der Heydte fue uno de los pocos integrantes de la fuerza atacante que cay sobre su objetivo. Durante las siguientes horas sus hombres peinaron la zona, extravindose algunos. Al atardecer slo haban logrado reunir unos 300 hombres de los 1250 que haban despegado de Alemania cuatro horas antes.
     No disponan de radios; todas se haban roto al tomar tierra. Su peticin de llevar palomas mensajeras haba sido denegada tempestuosamente por Sepp Dietrich. Ya estaban obsoletas.
     Entonces oyeron un ruido de vehculos aproximndose. Se trataba de una columna de la Primera Divisin de Infantera, la Big Red One, una de las divisiones ms duras del ejrcito americano. Los paracaidistas alemanes se escondieron en el bosque y observaron impotentes cmo la idea de recibir refuerzos se desvaneca. La operacin Hohes Venn fracas en su misin principal.
/Paracaidistas
     Los paracaidistas parecan un arma potente: soldados bien entrenados que caan del cielo como fantasmas, atacando posiciones indefensas tras las lneas enemigas. La realidad resulta menos impresionante. La mayor parte de las bajas de una guerra se producen a causa de las armas pesadas, como los tanques y la artillera, armas que no pueden lanzarse desde los aviones. Los paracaidistas slo estn armados con fusiles, ametralladoras, morteros y lanzagranadas. El enfrentamiento de paracaidistas contra tanques y artillera nunca tiene xito. Los paracaidistas slo resultan de utilidad cuando se despliegan adecuadamente. Para ello deben seguirse estas reglas elementales:
     Primero, no lanzar nunca paracaidistas sobre ciudades fuertemente defendidas. En la desastrosa operacin de Market-Garden, la Primera Divisin de Paracaidistas Britnica fue lanzada en medio de la Novena Divisin Panzer de las SS en Arnhem. Esto es lo mismo que bucear en una piscina de tiburones (con similares resultados). Los paracaidistas deben lanzarse siempre sobre zonas despejadas de la retaguardia enemiga.
     Segundo, lanzar paracaidistas como vanguardia de una accin ofensiva. Los paracaidistas pueden tomar puentes o cruces de carreteras vitales para fortificarse y defenderlos hasta que las tropas de Tierra lleguen a rescatarlos. Este es el valor real de los paracaidistas: si las tropas de Tierra saben que sus camaradas caminan delante de ellos, asediados y en constante peligro, atacarn con fervor.
     Tercero, lanzar paracaidistas en masa. Una fuerza paracaidista debe ser lo suficientemente grande como para tomar sus objetivos y mantenerlos al menos 24 horas. La Fuerza de Von der Heydte, de 300 hombres, no podra haber mantenido el cruce de carreteras ms all de dos horas frente a la Primera Divisin de Infantera./
